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Cómo me miro un videojuego

¡Buenas!

Mi experiencia en el mundo de los videojuegos, que básicamente se resume en jugarlo, aprender las bases para hacerlos y observar tanto al mercado como a la gente que lo rodea, me ha llevado a la conclusión que los análisis que hay por Internet, tanto de grupos de aficionados como de medios profesionales son, casi siempre, muy poco útiles para la mayoría de la gente. Sí que sirven para al entendido y el jugador habitual, pero el profano en la materia se bate en retirada al leer el primer párrafo. Así que lo cambiaré un poco.

Para empezar, tenemos que distinguir entre los grandes tipos de usuarios, que a mi modo de ver son:

Casual gamer: Se trata del jugador esporádico. Del que juega poco y sin meterse a fondo. Tiende a gustarle los juegos de fácil aprendizaje y de partidas rápidas. Sus típicas frases son: “estaba jugando un poco”, “no sé de qué va, pero es divertido” y “no tengo mucho tiempo para jugar”.

Hard gamer: Es el otro extremo. Es el típico jugador que devora videojuegos de la misma manera que hay gente que devora libros, películas o panecillos. Tiende a jugar a todo y a terminar todos los juegos que caen en sus manos. Le encantan las novedades, especialmente los mal llamados triple A. Sus típicas frases son: “¡¿has visto que gráficos más alucinantes?!”, “ya me lo he comprado para poder participar en la beta” y “es como el uno pero en mejor”.

Focus gamer: No, no es el jugador intermedio, es otro vértice del triangulo. Es un jugador especializado en un tipo de juegos, o en un juego en concreto al que le dedica todo su tiempo de ocio. Pero su variedad de juegos es bastante limitada, incluso inferior a la del casual. Es el típico jugador que exprime al máximo un solo juego, convirtiéndose en un fan de este. Sus típicas frases son: “me faltan cinco logros de los ciento veinte que tiene”, “sólo llevo el 90%” y “Aunque ya tenga cinco años, es un juego buenísimo”.

Es un hecho que todos tenemos algo de cada uno de estos arquetipos, pero la balanza siempre se decanta hacia un lado u otro. Yo mismo he pasado por las tres fases, empecé como hard, luego fui focus, y ahora soy casual. La vida es cambio y nuestro ocio también. A veces nos gustan unas cosas, y luego perdemos el gusto por ellas. A veces disponemos de más tiempo; a veces, de menos. Pero no por esto hay que dejar nuestras actividades, mejor es poder adaptarlas.

Tampoco podemos olvidar que toda esta industria está en constante evolución, y que muy bien podría haber más arquetipos. Incluso salir alguno de nuevo, como, por ejemplo, el social gamer: su tipo de juegos son aquellos con los que puede interactuar con otros jugadores compartiendo lo que hacen, como la comunidad de jugadores de los Sims o los roleros del WoW. Pero por ahora les llamaremos Focus gamer.

Otro tema a cambiar es la nota que ponen a los videojuegos. Su función es la de ejercer cómo indicativo de las cualidades del juego, pero con el paso del tiempo se ha convertido en un indicativo de la pasta gansa gastada en su desarrollo y en la campaña de marketing; y no responde a la gran pregunta de «¿me gustará?». Por eso propongo el siguiente sistema, un sistema de puntuación centrado en el tipo de usuario y lo que el juego puede ofrecerle, porque no todos buscamos lo mismo en un videojuego. Las notas que pondría irian del 0 al 5, donde el cero es lo peor y el cinco lo mejor:

0 – Ni por casualidad.

1 – Mejor que dos piedras.

2 – Si te sientes generoso…

3 – No estaría mal echarle un ojo.

4 – Lo vas a encontrar interesante.

5 – Éste es tu juego.

Así que para lo que sería un 5 para un hard gamer, para un casual puede ser un 1, y viceversa. Todo depende de nuestros gustos.

Un poco de argot

Hay muchas palabras que a algunos les parecerán raras. Para hacerlo accesible a todo el mundo, explicaremos los conceptos extraños que han aparecido aquí.

Triple A: También conocido como AAA. Se trata de las superproducciones que sólo las desarrolladoras con más dinero se pueden permitir, y les quedan unos juegos bastante espectaculares. Tienden a ser los más famosos y los que se anuncian por la tele. El concepto viene del sistema de puntuación escolar anglosajón, donde una triple A equivale a una matrícula, un diez, la mayor puntuación. El juego se clasifica como AAA desde un buen comienzo, sin esperar las reacciones de los críticos ni de nadie, lo cual lo encuentro un poco pedante.

Beta: Es una fase de pruebas de un juego, la predecesora al lanzamiento. El juego está completo, pero tiene fallos aún no detectados. Algunas compañías usan esta fase para dar a conocer el juego al público y permiten jugarlo gratis. Otras ofrecen poder jugar a la beta a cambio de que les pre-compres el juego, lo que encuentro éticamente cuestionable. La gran mayoría se guardan la beta para ellos mismos para no mostrar un producto con defectos y que el público se lleve una mala impresión.

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